Boraginaceae.
L.
Verruguera.
Usado como antiséptico. Contiene alcaloides.
Julio 2008. Barranco de los Hornillos. Cauce seco.
Autóctona.
Etimología: Heliotropium, del griego helios = sol y trepo o trepein = girar, por la antigua idea de que las flores giraban
hacia el Sol, por estar razón también se le llama tornasol o girasol. Europaeum,
del latín = europea, de Europa.
Descripción: Planta maloliente de hasta 60 cm de la familia Boraginaceae, cubierta de
pelo corto, gris y aplicado, que le da un color verde azulado o grisáceo. Las
hojas se disponen alternas, son simples, ovales o elípticas con margen entero
algo ondulado, de superficie áspera por sus pelos cortos. Las flores son
pequeñas y se disponen en cimas enrolladas como la cola de un escorpión, las
corolas son blancas con el interior algo dorado. Los frutos son redondeados y
están formados por cuatro nuececillas cubiertas de tuberculillos.
Florece: entre junio y octubre.
Hábitat y distribución: en comunidades ruderales y arvenses,
instaladas en márgenes de campos y de caminos, ramblas, etc. En general sobre
terrenos removidos del sur, centro y oeste de Europa. En la Península Ibérica
es común por todo el territorio, escaseando en el norte. Es planta autóctona.
En Ateca es planta común (julio 2008, barranco de los Hornillos).
Usos y virtudes: Se utilizó para combatir muy diversas
dolencias: como excitante de la secreción biliar, como febrífugo, para provocar
el menstruo y, como vulneraria, para limpiar y favorecer la curación de
úlceras.
Todavía se
recomienda la infusión como cordial (bebida reconfortante) y antigotosa.
Se ha usado
para eliminar las verrugas aplicando sobre ellas el emplasto de las semillas
machacadas o mojándolas con el zumo fresco de la planta. Aunque habrá que
soportar su olor fétido.
Pero es una
planta bastante tóxica ya que contiene alcaloides que pueden dañar el hígado y
el sistema nervioso periférico. De hecho, en Australia, se han dado casos de
envenenamiento de ovejas y vacas, produciéndoles síntomas de cirrosis hepática.
Por esa razón se ha utilizado ocasionalmente como abortiva.
Los moriscos
cultivaban estas plantas junto con el cereal, de forma que si el año era muy
seco y el cereal era escaso podían aumentar su economía con las barrillas.
En el siglo
XVIII y principios del XIX España abasteció des carbonato sódico, materia prima
principal para la fabricación de jabón y de vidrio.
La barrilla
consiste en carbonato sódico más o menos puro (no confundir con la sosa
cáustica que es hidróxido sódico) y en carbonato potásico o potasa, producto
que se utiliza en la industria del vidrio y de jabones. Cuando se mezclan con
hidróxido de calcio las cenizas de estas plantas produces los hidróxidos
alcalinos que se utilizan para fabricar jabones blandos. Tras coger las plantas
se dejan secar y entonces se queman en un horno que era un hoyo excavado en el
suelo, normalmente en el mismo lugar de recogida. Parece ser que una vez bien
quemada y disuelta la hierba y tapado el hoyo, una vez se enfría se habrá
formado una piedra redonda del mismo diámetro del pozo, 1-1,5 m, y de unos 40 cm de espesor,
consistencia sólida y color gris-azulado tirando a blanco y, golpeados, sus
fragmentos producirán un sonido casi metálico.
Supersticiones: se ha
utilizado colocándola bajo la almohada, para provocar sueños premonitorios.
Es una de
las doce plantas mágicas de los rosacruces (fraternidad mística con numerosas
ramificaciones).
En las
personas hipnotizadas se emplea para provocar una visión orgánica interna y
proporcionarles la facultad de interpretar los sueños.
Según Laguna*
“… Dícese que si con algún tallo de aquesta planta hiciéramos una raya en
derredor de cualquiera serpiente, jamás saldrá de tal círculo, y que morirá
luego si la echamos encima la hierba o la regáremos con el agua en que hubiere
estado en remojo. A lo menos, esto se tiene por cierto, que si con la tal
hierba se atapan los hormigueros, morirán todas las hormigas”.
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* Andrés Laguna
de Segovia (1499-1559), médico humanista dedicado a la farmacología y a la
botánica médica.
COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE
RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO
CONVENIENTE LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.
Bibliografía consultada para todas las fichas:
- Flora ibérica. Plantas vasculares de la
Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid,
1986.
- Plantas medicinales. El Dioscórides
renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.
- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y
demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.
- La guía de INCAFO de las plantas útiles y
venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción
Obón de Castro. Madrid, 1991.
- El Ministerio de Transición Ecológica
(MITECO) editó 4 volúmenes del Inventario Español de los Conocimientos
Tradicionales relativos a la Biodiversidad, que son un compendio de
numerosas publicaciones de Etnobotánica.
Páginas web:
http://floragon.ipe.csic.es/index.php