Nombre científico: Thapsia villosa L.
Nombre común: Cañaguerra
Localización: Sancharrena
Origen: Autóctona
Etimología: Thapsia, del griego thapsía y el latín thapsia, =
principalmente, y según los autores, la Thapsia garganica L.
Dice Dioscórides que la thapsía es llamada así porque se cree que fue
encontrada por primera vez en la isla de Tháspos (hoy
península de Magnisi, pr. Siracusa, Sicilia). Villosa, del latín villosus =
velloso, velludo, viloso, con pelos largos, pero relativamente finos
Descripción: Planta perenne de hasta
Florece: de Mayo a Julio y fructifica de Junio a Agosto.
Hábitat y distribución: en claros forestales, matorrales y
taludes del norte de África y suroeste de Europa. En Ateca es común. Es planta
autóctona.
En Ateca es planta común (Junio 2008, Matacaballos).
Usos y virtudes: La raíz y su resina son purgantes violentos y
vomitivos. En algunos lugares se ha consumido su raíz,
generalmente cruda, pero también cocinada, a la que se le atribuyen propiedades
beneficiosas para el aparato digestivo. Se ha empleado tomo condimento para los
caracoles.
Aunque se
suele considerar una planta tóxica para los animales, en algunos lugares
comentan que las hojas y el tallo sirven de alimento para el ganado y para los conejos.
Se tomaba
el fruto en infusión para el dolor de tripa. En algunas localidades es conocida
como afrodisíaco. Se tomaba el cocimiento de la planta entera
como remedio para los dolores de garganta. Utilizada como analgésico para aliviar
dolores musculares o reuma. Para ello, aplicaban la raíz machacada sobre la
zona dolorida; advierten que aunque pica mucho, no hay que rascarse. En Jaén
recuerdan que antiguamente los segadores se ataban una hoja grande a la muñeca
con un trapo, para aliviar el dolor cuando uno se abría la muñeca. Se usa para
curar heridas, como vulneraria, para que cicatricen más rápido y “crezca la
carne”; para ello se hacían lavados con el cocimiento de la raíz. En La Manchuela
preparaban el denominado “ungüento de Cañizares” macerando las raíces, para
curar heridas y flemones.
En Embún
(Huesca), el cocimiento de la raíz se ha usado para “quitar el empacho a los
cerdos”. En algunas localidades de Lugo se cocía toda la planta y se le daba al
ganado para tratar la timpanitis o timpanismo, que es la hinchazón de la panza
debida a la acumulación de gases. Para provocar el celo de los animales,
principalmente para preñar a cerdas y ovejas, se utilizaban las hojas de la
roseta basal como afrodisiaco. Se les daban secas, mezcladas con sal, o el agua
de cocer la planta. con el cocimiento de la planta entera se frotaban las patas
del ganado, principalmente cerdos, para tratar el reuma. Como antiinflamatorio,
para las patas de las caballerías cuando tenían las “muñecas abiertas”, en Jaén
se elaboraba un preparado con tallos de ajos, pita (Agave americana L.) y esta
planta. Con los tallos florales se entablillaban las patas quebradas del
ganado, a modo de férula. También era frecuente en algunos pueblos usar el agua
de la decocción de la raíz, aplicada en forma de baños, para curar la cojera de
los animales. Con el cocimiento de la raíz se lavaban las heridas y los rodillones
de las vacas para ayudar a su cicatrización.
Sus raíces
machacadas se han usado para envenenar las aguas para pescar, Se metían en un
saco y se echaban al río para que los peces se atontaran y se pudieran coger
fácilmente con la mano. Se considera una planta tóxica para los animales ya que
el ganado no la come, se dice que es muy venenosa especialmente para burros,
cabras y vacas. Igualmente PUEDE RESULTAR TÓXICA PARA LAS PERSONAS, por eso en algunos
casos se advierte que debe recogerse utilizando guantes, y siempre que no se
tengan heridas en las manos: “Como la tengas mucho tiempo en las manos se te
pelan”.
Su ligero
tallo se ha empleado en la elaboración de techumbres, conocidas con el nombre
de cañizos, sobre las que se asienta una cubierta externa de tejas de barro o
arcilla.
COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE
RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO
CONVENIENTE LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.
Bibliografía consultada para todas las fichas:
- Flora ibérica. Plantas vasculares de la
Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid,
1986.
- Plantas medicinales. El Dioscórides
renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.
- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y
demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.
- La guía de INCAFO de las plantas útiles y
venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción
Obón de Castro. Madrid, 1991.
- El Ministerio de Transición Ecológica
(MITECO) editó 4 volúmenes del Inventario Español de los Conocimientos
Tradicionales relativos a la Biodiversidad, que son un compendio de
numerosas publicaciones de Etnobotánica.
Páginas web:
http://floragon.ipe.csic.es/index.php


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