L.
Lechuga silvestre. Lechuga espinosa.
Julio 2008. Ascensión. Orilla de pista.
Autóctona.
Etimología: Lactuca del latín lactis = leche, por el látex. Serriola, se refiere a sus hojas
aserradas.
Descripción: Planta anual o bienal de la familia de las Asteráceas, de hasta 1 m, con algunos pelos rígidos
espinosos. Las hojas tienen un contorno oboval-oblongo, con el margen
pinnatífido o pinnatilobulado, con lóbulos anchos; no tienen pecíolo, presentan
un par de orejuelas en la base y son abrazadoras, glaucas, con espinas en el
margen y sobre el nervio central en el envés. Los capítulos son cilíndricos,
pequeños, con flores de color amarillo pálido; se disponen en una panícula
piramidal o espiciforme. Los frutos son de color gris.
Florece: entre junio y agosto.
Hábitat y distribución: cunetas y taludes de vías de
comunicación, baldíos, solares urbanos y otros lugares con suelo alterado y
moderadamente nitrogenado de toda Europa salvo el extremo norte. Es planta autóctona.
En Ateca es planta común (julio 2008, Ascensión).
Usos y virtudes: Se considera sedante y narcótica aunque
hay que usarla con cuidado.
Las semillas
proporcionan un aceite comestible que se utiliza de modo similar al de sésamo.
Los tallos
se comen como espárragos o en sopas y potajes, aunque en general resultan
demasiado amargos.
El zumo de
la lechuga fresca se emplea para hacer lociones y pociones destinadas a tratar
dolores o enrojecimientos de la piel y para aliviar las quemaduras del sol.
El látex
reducido a una masa gomosa, produce efectos psicotrópicos (hipnóticos o
sedantes) similares al opio, por lo que se usa en farmacopea.
Estas
propiedades la hicieron ingrediente de pócimas y ungüentos de las brujas
medievales.
Antiguamente
la lechuga tenía fama de anafrodisíaca, lo que hizo que fuera componente
habitual de la dieta de los monasterios y consumida con fruición por los monjes
temerosos de su falta de control del apetito carnal. Andrés Laguna en su Materia Medica dice que “ataja los sueños venéreos, y reprime el
desordenado apetito de fornicar”.
Pero resulta
que lo que no sabía es que en función de la dosis puede provocar el efecto
contrario elevando la lívido, lo que seguro que provocaría algún inconveniente
a los monjes.
Curiosidades: Sus hojas
están dispuestas en planos verticales y orientadas norte-sur, de forma que
evita la luz demasiado intensa del sol de mediodía, recibiendo más luz en las
primeras o en las últimas horas del día.
Además, para
protegerse de los herbívoros destila un olor bastante desagradable y sus tallos
y hojas tienen numerosas espinas. Y, por si fuera poco, genera sustancias
tóxicas y amargas que pueden ocasionar en animales y personas un cuadro de
náuseas, taquicardia, cefalea, vértigo y, finalmente, paro cardíaco. Todo esto
es curioso cuando es el origen de la lechuga comestible.
COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE
RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO
CONVENIENTE LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.
Bibliografía consultada para todas las fichas:
- Flora ibérica. Plantas vasculares de la
Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid,
1986.
- Plantas medicinales. El Dioscórides
renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.
- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y
demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.
- La guía de INCAFO de las plantas útiles y
venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción
Obón de Castro. Madrid, 1991.
- El Ministerio de Transición Ecológica
(MITECO) editó 4 volúmenes del Inventario Español de los Conocimientos
Tradicionales relativos a la Biodiversidad, que son un compendio de
numerosas publicaciones de Etnobotánica.
Páginas web:
http://floragon.ipe.csic.es/index.php