L.
Achicoria. Estancos (en Ateca)
Barranco de los Hornillos.
Autóctona.
Etimología: Cichorium parece
provenir de una palabra latinizada procedente de un nombre árabe dado a una de
las especies de este género. Intybus
procede del griego èntubon =
escarola.
Descripción: Planta perenne de la familia Asteraceae cuyo tallo puede llegar
hasta 1 m de altura, muy ramificado. Las hojas inferiores son pedunculadas
dividiéndose en lóbulos más o menos agudos y de bordes sinuados; la caulinares
son sésiles y abrazan el tallo, con borden enteros. Las cabezuelas florales se
abren con la luz del sol a modo de hermosas estrellas azules de 3-4 cm de
diámetro siendo las flores liguladas (en forma de lengüeta) con cinco puntas.
Los frutos tienen 2-3 mm y el vilano está reducido a diminutas escamas.
Florece: entre junio y octubre.
Hábitat y distribución: cunetas, horillas de caminos, herbazales,
barbechos… de Europa (excepto el norte y la alta montaña), estando repartida
por toda la Península Ibérica. Es planta autóctona.
En Ateca es muy común (junio 2008, Matacaballos).
Usos y virtudes: Sus hojas basales, bien en cogollos
parcialmente blanqueados o bien ya desarrolladas y verdes, se han consumido
cocinadas como verdura. Aunque se pueden consumir directamente en el campo, su
uso más extendido ha sido con diferencia el empleo de las hojas crudas aliñadas
en ensalada.
El uso de la raíz tostada para la elaboración de
un sucedáneo de café ha estado ampliamente extendido por toda la Península. Esta bebida ha
sido especialmente consumida en épocas de escasez, como durante y después de la
Guerra Civil española, en las que era difícil aprovisionarse de café.
Las hojas y tallos tiernos en infusión se han
utilizado como depurativo sanguíneo. Este mismo efecto, así como la mejora de la circulación, era
atribuido al consumo de las hojas crudas en ensalada. En algunos casos se
considera una planta con propiedades hipotensoras, mientras que en otros se
tiene por hipertensora. También se tomaba para remediar afecciones cardiacas.
Por su característico amargor, la achicoria se
ha consumido frecuentemente para estimular el apetito, bien las hojas crudas en
ensalada o toda la parte aérea en infusión. Igualmente, al cocimiento de la raíz o de la
parte aérea –o simplemente su consumo en crudo– se le atribuyen propiedades
digestivas. Así, los brotes tiernos han sido consumidos como depurativos del
tracto digestivo y las hojas crudas o en infusión para la acidez de estómago.
Además, la infusión de la parte aérea o de la raíz se tomaba como laxante o
bien cruda en ensalada.
Para proteger el hígado, calmar dolores, remediar
enfermedades, insuficiencias o cólicos hepáticos, se ha empleado en numerosas
regiones la parte aérea tanto cocida como cruda, aliñada o en infusión. También
se ha utilizado la decocción de la raíz con esta misma finalidad. Por ejemplo,
se tomaba el cocimiento de la raíz para tratar la ictericia.
En algunas localidades se han usado las hojas
o brotes tiernos como diurético, bien en infusión o consumidos como verdura, o se
tomaba el cocimiento de la raíz. Se tomaba la infusión de la parte aérea o de
la raíz en caso de cistitis, piedras en los riñones y otras afecciones de las
vías urinarias.
También se le daba a las madres la raíz en primavera
para aumentar la secreción de leche.
Para aliviar dolores de garganta y afonías se
preparaba una infusión con los tallos tiernos y se hacían gargarismos con ella.
Para bajar los niveles de azúcar en sangre se
tomaban las hojas crudas o en infusión.
Se tomaba una infusión con las hojas para
calmar los dolores de ciática y lumbago. También sobre las contusiones se aplicaba un ungüento
elaborado con la parte aérea, empleándose también para curar heridas. El látex
de la planta fresca se aplicaba en escoceduras e irritaciones.
Para tratar el acné se cocían las hojas y, una
vez escurridas, se tomaba el líquido resultante.
La decocción de la raíz, o la infusión de
flores secas se utilizaba para lavar los ojos y tratar así la conjuntivitis.
La infusión de las hojas o brotes tiernos se
ha utilizado como febrífugo.
Las hojas se han usado como sucedáneo del tabaco.
En distintas zonas se ha empleado la parte
aérea fresca para alimentar a conejos y cerdos principalmente, pero también a
aves de corral y ganado en general.
Observaciones. La achicoria se cultiva desde largos años. En
el s. XVII estos cultivos alcanzaron ya importancia muy notable en diversos
países europeos. La achicoria hortense es una planta bienal, de raíz muy
desarrollada; la corteza de esta raíz, tostada y preparada de diversas maneras,
se utiliza para sustituir el café o para mezclarlo con él al preparar la
infusión.
La endibia, o achicoria belga, no es más que
esta misma especie, cultivada y denominada C.
intybus var. foliosus, forzada a
crecer en la oscuridad y calor para que desarrolle sus hojas blancas.
COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE
RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO
CONVENIENTE LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.
Bibliografía consultada para todas las fichas:
- Flora ibérica. Plantas vasculares de la
Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid,
1986.
- Plantas medicinales. El Dioscórides
renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.
- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y
demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.
- La guía de INCAFO de las plantas útiles y
venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción
Obón de Castro. Madrid, 1991.
- El Ministerio de Transición Ecológica
(MITECO) editó 4 volúmenes del Inventario Español de los Conocimientos
Tradicionales relativos a la Biodiversidad, que son un compendio de
numerosas publicaciones de Etnobotánica.
Páginas web:
http://floragon.ipe.csic.es/index.php