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| Flores |
Nombre científico: Arum italicum Mill. italicum
Nombre común: Aro. Cala montesina.
Usos: Tóxica. Vulneraria. Emoliente.
Localización: Mayo 2012.
Origen: Autóctona.
Etimología: Arum, del griego áron, -ou n.; lat. aron(-um),
-i n., aros, -i f. = entre los antiguos, nombre de
varias plantas emparentadas, como el alcolcaz o colocasia -Colocasia
esculenta (L.) Schott (Arum esculentum L., Araceae)-, del
aro -Arum sp. pl. (Araceae), principalmente A. italicum Mill.
y A. maculatum L.-, y el dracúnculo, dragontea, serpentina o
hierba de la culebra -Dracunculus vulgaris Schott (A. Dracunculus L.,
Araceae), esta es la más fiable, aunque he encontrado otras: del griego aron
= calor, y se refiere al hecho de que estas plantas cuando están en plena
floración emiten calor; del grieto airo = levantar. Italicum, del
latín = italiano, itálico, de Italia.
Descripción: Planta, de 20-40 cm, acaule, con tubérculos rizomatosos. Hojas
con largos pecíolos que nacen del rizoma subterráneo, con limbo fuertemente
hastadas, de color verde claro frecuentemente con manchas irregulares en el
haz. Inflorescencia en espádice, que nace en un eje carnoso amarillento engrosado
superiormente, rodeada de una gran bráctea lanceolada o espata (lo que
vulgarmente llamamos flor, verde-amarillenta. Flores en la base del eje,
dispuestas en tres grupos; abajo las femeninas de color pardo, en la parte media
las masculinas, y más arriba las estériles. Fruto en baya, ovoide, color rojo
brillante, dispuestos en una infrutescencia alargada.
Florece: entre marzo y mayo.
Hábitat y distribución: bosques ribereños, arroyos y barrancos
sombríos y, secundariamente, en herbazales umbrosos junto a huertos, acequias,
márgenes de prados, cunetas y taludes del sur y el oeste de Europa, hasta
Inglaterra por el norte. En la Península Ibérica aparece en zonas del litoral
mediterráneo y atlántico y en sus áreas de influencia. En Aragón se encuentra
dispersa por la Depresión del Ebro y Prepirineo, estando en el Sistema Ibérico
en puntos dispersos con influencia del valle del Ebro y en los Puertos de
Beceite. Es planta autóctona.
En Ateca es muy escasa (mayo 2012, San Antonio).
Usos y virtudes: en diferentes lugares de España se hacía los
siguientes:
El tubérculo ha
servido de alimento, especialmente en épocas de escasez. Podían prepararse de
formas diferentes: se guisaban en agua hirviendo por un tiempo prolongado
(hasta 24 horas) y se cambiaba el agua varias veces, con el objetivo de que
perdiesen la sustancia tóxica que tienen y que provoca gran amargor. Una vez
cocinados podían añadirse al potaje con otros vegetales, o tomarse revueltos
con leche. También podían comerse en forma de torta, mezclándolos con harina de
helecho después de ser guisados y reducidos a una baba.
El fruto ha sido
utilizado como remedio contra las hemorroides. Se preparaba en forma de
cataplasma o ungüento, y se aplicaba directamente sobre la zona a tratar.
El tubérculo se ha
utilizado como remedio contra el dolor de muelas. Se aplicaba el agua
resultante de su decocción, directamente sobre la zona afectada.
Se ha utilizado
como antiinflamatorio y analgésico, para tratar golpes o hematomas, dolor
muscular y reumatismo. Se aplicaba el fruto o las hojas machacadas en forma de
pomada para tratar el reuma; también se empleaba tópicamente el tubérculo
machacado con la misma finalidad.
La hoja ha sido
extensamente utilizada como remedio para las quemaduras. Se aplicaba la hoja
fresca, o asada a la brasa, directamente sobre la quemadura, quitando
previamente la epidermis o capa más superficial de la hoja. Igualmente se
aplicaba la hoja untada en aceite de oliva o en manteca dulce de cerdo y
después se vendaba la zona afectada. En otros casos se utilizaba el fruto
aplicado externamente en forma de pomada.
Se ha usado también
para curar y cicatrizar heridas o llagas. Se aplicaba tanto la hoja fresca
directamente, como una cataplasma de la hoja calentada, a veces untada en
aceite de oliva. En ocasiones podía provocar una oclusión demasiado rápida de
la herida y la formación de una purulencia. Para este fin se ha empleado tanto
la hoja como el tubérculo, incluso el fruto.
Para curar y
eliminar los granos o diviesos, y para madurar abscesos, se aplicaban las hojas
untadas con manteca de cerdo y calentadas en la sartén, o bien se aplicaba el
aceite resultante.
El tubérculo se ha
utilizado para eliminar callos, durezas y verrugas, aplicándose directamente
sobre la zona, después de machacarse.
Tanto la hoja como
el tallo y el tubérculo se han para curar los sabañones. El tallo y el
tubérculo se cortaban y frotaban directamente sobre el sabañón. En el caso de
las hojas se aplicaba el agua resultante de su decocción.
Como remedio contra
las migrañas, se aplicaba externamente la hoja en forma de cataplasma.
De la harina
obtenida del tubérculo se obtuvo almidón para planchar, pero esta práctica
desapareció debido a que resultaba irritante. El proceso consistía en recoger
los tubérculos cuando la planta estaba en flor y ponerlos en agua durante tres
semanas, cambiando el agua a diario y recogiendo el residuo en una cazuela.
Luego se dejaba secar este residuo y se conseguía el almidón.
Ha sido empleada en
jardinería popular en Castilla-La Mancha y Doñana (Andalucía).
Las hojas se han
utilizado como alimento para los cerdos. En algunos lugares se hervían
previamente. Igualmente se las daban a las gallinas. Se llegaron a recoger los
tubérculos para dárselos de comer a los cerdos. En algunos sitios se hervían
antes de dárselos.
En veterinaria el
fruto se ha utilizado como antiinflamatorio, aplicado en forma de pomada.
Es planta tóxica
Esta planta quema
los labios y produce un escozor terrible si se llevan las manos a la boca
después de tocarla, o si al machacar los frutos con las manos, después se tocan
con estas la boca y los ojos. Algunos de sus nombres populares, como el de
hierba de la quemadura, hacen alusión a ello.
Es una planta muy
tóxica, tanto para animales como para personas, por lo que hay que evitar su
uso por vía interna. Su olor es desagradable y, en contacto con la mucosa
bucal, se aprecia un sabor muy picante. Sus frutos de color rojo son altamente
venenosos. Quizá por ello, se dice que es comida de culebras y se llama hoja de
culebra, para asustar a los niños y evitar que jueguen con sus frutos, pues son
muy llamativos y dulces, evitando de esta forma posibles envenenamientos. Sus
hojas también presentan toxicidad.
En el caso de los
animales, estos la rechazan al pastar, evitando de esta forma su toxicidad. No
obstante, existe confusión sobre la toxicidad de la parte subterránea de esta
planta (tubérculo, también denominado patata), ya que a pesar de ser
considerada como tóxica para el ganado, también se afirma que el tubérculo es
buscado y consumido por cerdos y jabalíes, a los que parece no afectarles.
Supersticiones: La
gente sigue relacionando esta planta con lugares donde había serpientes.
Contrariamente, en otros tiempos, tanto el zumo como el humo de esta planta se
emplearon para ahuyentar a estos reptiles.
La inflorescencia
se ha utilizado tradicionalmente en gran parte de España para predecir el
rendimiento agrícola del año. De ahí vienen sus nombres de herba de
la cosecha o llave del año. Se dice que en su flor está el calendario de los antiguos y al abrir
la inflorescencia se leen las futuras cosechas. La inflorescencia consiste en
un eje o espádice, cubierto por una vela o espata, sobre el que se desarrollan
sus flores. Cada tipo de flor representa una cosecha. De esta forma, de abajo a
arriba de la inflorescencia, las flores femeninas (bolitas grandes), representan
las patatas; las flores masculinas (bolitas más pequeñas y anaranjadas),
representan el maíz; y las flores estériles (en forma de pelos), representan
las habas o la hierba. Según lo desarrolladas que estaban las partes de la
inflorescencia, así serían los rendimientos de los cultivos representados. Por
lo tanto, si las flores estaban bien desarrolladas, el año sería bueno, y malo
en caso contrario.
COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE
RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO
CONVENIENTE LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.
Bibliografía consultada para todas las fichas:
- Flora ibérica. Plantas vasculares de la
Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid,
1986.
- Plantas medicinales. El Dioscórides
renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.
- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y
demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.
- La guía de INCAFO de las plantas útiles y
venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción
Obón de Castro. Madrid, 1991.
- El Ministerio de Transición Ecológica
(MITECO) editó 4 volúmenes del Inventario Español de los Conocimientos
Tradicionales relativos a la Biodiversidad, que son un compendio de
numerosas publicaciones de Etnobotánica.
Páginas web:
http://floragon.ipe.csic.es/index.php






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