NOMBRE CIENTÍFICO: Sambucus nigra L.
NOMBRE COMÚN: Saúco.
LOCALIZACIÓN: Mayo 2009. El Bebedero. Riberas del Jalón.
ORIGEN: Autóctona.
Etimología: Sambucus, tal vez del griego sambuke
= flauta por los tallos huecos que se usaban para fabricarlas. Nigra, del
latín = negro.
Descripción: Arbusto o arbolillo caducifolio, de hasta 5 m (rara vez más),
ramificado desde la base, con ramas rectas o arqueadas, copa ancha, redondeada,
corteza pardo-grisácea, verrucosa en la madurez, con médula blanca. Hojas 4-12
x 2-6 cm, opuestas, compuestas, imparipinnadas, con 5-7 folíolos peciolados,
pinnatinervios, elípticos, ovados u ovado-lanceolados, aserrados, acuminados y
con la base asimétrica y atenuada; pecíolo de 28-52 mm, glabro o con pelos
esparcidos. Inflorescencia corimbiforme, de 10-27 cm de diámetro, con muchas
flores pentámeras, de 4-6 mm de diámetro, con sépalos triangulares y pétalos,
con lóbulos redondeados, color blanco y crema. Fruto en drupas de 5-7 mm,
esferoidales, color violeta-negruzco, en grupos colgantes.
Florece: entre abril y junio.
Hábitat y distribución: en riberas fluviales, ruinas, zonas en
general frescas de Europa, Asia y norte de África. Es planta autóctona.
En Ateca es rarísimo (mayo 2007, acequia Piedra).
Usos y virtudes: Con la inflorescencia se hacen buñuelos que
se endulzan con azúcar y se toman como postre o como acompañamiento de segundos
platos. Con las inflorescencias lavadas y pasadas por la sartén y aliñadas con
sal y pimienta se puede preparar una tortilla. Las flores, recogidas antes de
abrirse, se meten en salmuera como si fuesen alcaparras.
Los frutos maduros se han usado para hacer mermeladas
y confituras.
Se usa como antihemorroidal, su corteza
troceada y machacada, sus flores o sus hojas, bien en cataplasma o tomando baños
de asiento.
Para combatir la hipertensión se toma la
tisana de sus flores.
La decocción de su parénquima cortical o corteza
interna es depurativa sanguínea, así como la inflorescencia en forma de tisana
y el jarabe de los frutos. Los brazos, piernas o pies hinchados y doloridos por
falta de circulación se bañan en el cocimiento de hojas, flores o de corteza.
El uso de la inflorescencia en forma de tisana sirve para rebajar la sangre (antipelohémico).
Para los hematomas se usa la tisana de médula
y flores o cataplasmas de las flores fritas. El extracto de los frutos y el
jarabe son anticoagulantes, y la esencia se usa para inflamaciones, apoplejías
y como cardiotónico.
Es planta digestiva y aperitiva. Con este fin
se emplea la tisana de sus flores, su esencia, los frutos crudos, su jarabe, su
cocimiento, el licor y el vino que se prepara con ellos, o la decocción de
ramas jóvenes.
Es muy común su uso para dolores de muelas, infecciones
(como aftas) e inflamaciones de la boca y flemones.
Como antiséptico intestinal, para cólicos,
inflamaciones e infecciones se toma la tisana de sus flores, la esencia, sobre todo
niños, y los frutos frescos o su jarabe.
Los frutos frescos, su jarabe o su vino
medicinal se toman para afecciones del estómago, su zumo para la gastritis; el
emplasto de las hojas calientes con agua se aplica en el estómago dolorido.
Como laxante, se toma la corteza de la raíz en
forma de tisana, las hojas cocidas, los frutos frescos o secos, su jarabe y la infusión de sus flores,
junto con una cucharada de aceite de oliva. Como purgante se bebe la decocción de las flores y de la
corteza interna.
Como carminativo o antiflatulento, se toma la
infusión de las flores o la esencia. Con el mismo fin también se aplican
cataplasmas de la esencia. Las flores, hojas y frutos se usan en infusión como antidiarreico
y se atribuye la misma acción a la esencia y a la tisana de las flores. La
decocción de las flores se ha usado como protector hepático y el cocimiento de
las hojas para desintoxicar el hígado. Contra las náuseas y los vómitos se usa
la esencia.
La tisana de sus flores se toma como diurético.
Su vino medicinal es efectivo contra las piedras del riñón, o la tisana de sus
hojas, con otros elementos, para expulsar los cálculos.
La infusión de las flores en baños de asiento
alivia los dolores en las zonas íntimas, inflamaciones e infecciones vaginales y
se utilizaba cuando “cogía frío abajo la mujer”. Para provocar la salida de la
leche en mujeres lactantes, se aplican compresas impregnadas de su infusión.
Se emplea como anticatarral, antiasmático, descongestivo
nasal y sinusal, para afecciones pulmonares y faríngeas y para la tos, solo o mezclado
con otras plantas.
Para aliviar el dolor de garganta y las anginas
(amigdalitis) se toma el cocimiento de la flor, con azúcar quemada; se hacen
gárgaras; se inhalan sus vahos o sus perfumes; se toma su esencia, el jarabe y
el extracto del fruto.
La decocción de las flores es antiasmática,
mezclada a partes iguales con leche, o respirando sus vahos y perfumes. Se
pueden recoger los perfumes en un trapo que se aplica en la frente.
Como antitusígeno se usa la decocción de sus
flores, con azúcar quemada, con leche. Para afecciones de los bronquios o de
los pulmones, como bronquitis, neumonías, pulmonías y congestiones pectorales se
preparan decocciones de las flores que se toman solas o con leche, se respiran
sus vahos o se toma la esencia.
Para contusiones y dislocaciones se baña la
parte afectada con la loción o la decocción de las flores o de flores y hojas,
sola o con otras plantas y sal, o aplicando paños calientes empapados.
Se usa para quemaduras, heridas, llagas, eccemas,
granos, forúnculos, ulceraciones y psoriasis
Las flores se usan como remedio para el pelo,
lavando el cabello con su cocimiento. Para la piel infantil irritada,
especialmente en las irritaciones del pañal, se aplican compresas impregnadas
de esencia. La inflorescencia en infusión se usa para la dermatitis seborreica,
los granos y el acné.
Para el dolor de cabeza [3,32,48] se toma el
cocimiento de la flor.
Las flores se utilizan para tratar afecciones
oculares como conjuntivitis [3,50,77,82], en infusión para lavar los ojos o
como colirio.
Para el dolor e infecciones de oído se usa la
inflorescencia en aerosol como fumigación seca.
Las flores solas o mezcladas con otras plantas
se usan para infecciones en general. Flores, hojas y frutos se usan para
remediar la erisipela. Las flores en tisana y el jugo de los frutos
se usan contra la brucelosis y la fumigación y la tisana de las flores contra
las paperas. La esencia en compresas sobre el vientre y también el jarabe del
fruto o una cataplasma de su decocción aplicada encima del vientre se usa
contra las fiebres tifoideas.
Historia: Los merecimientos
del saúco han sido tantos, que el hombre extendió este arbusto por gran parte
del Globo. Su cultivo, probablemente para aprovechar su fruto como alimenticio,
se remonta a los tiempos neolíticos. Y los españoles lo llevaron a América,
donde se halla aclimatado en numerosos países.
Gozó de
tanta estima no sólo por sus virtudes medicinales, sino por su poder mágico, ya
que las ramas del saúco se utilizaban para realizar horóscopos. Se usaban para
matar culebras y para ahuyentar a los ladrones y malos espíritus. Se dice que
la madera protege contra todo tipo de agresiones, llevando un trozo como
amuleto. Se colgaban las ramas cargadas de frutos en las puertas y ventanas de
las casas, para impedir la entrada a todo tipo de males. Plantaban saúcos en
los jardines para proteger los hogares del rayo, y las ramas se enterraban en
las tumbas para proteger a los difuntos de las brujas y de los malos espíritus.
Se dice que los gitanos tienen miedo a quemar la madera de saúco. En muchas partes creen que una floración abundante de saúco anuncia un invierno riguroso. Otros dicen que Judas Iscariote se ahorcó en un saúco o que la cruz del Calvario fue hecha con madera de saúco, ambas tradiciones llevaron a considerarlo emblema del dolor y de la muerte.
COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE
RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO CONVENIENTE
LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.
Bibliografía consultada para todas las fichas:
- Flora ibérica. Plantas vasculares de la
Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid,
1986.
- Plantas medicinales. El Dioscórides
renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.
- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y
demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.
- La guía de INCAFO de las plantas útiles y
venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción
Obón de Castro. Madrid, 1991.
- El Ministerio de Transición Ecológica
(MITECO) editó 4 volúmenes del Inventario Español de los Conocimientos
Tradicionales relativos a la Biodiversidad, que son un compendio de
numerosas publicaciones de Etnobotánica.
Páginas web:
http://floragon.ipe.csic.es/index.php







