Nombre científico: Crepis vesicaria L.
Nombre común: Falsa achicoria. Camarroja.
Localización: Mayo 2011. Cerro Bizcocho. En el margen de la pista.
Origen: Autóctona.
Etimología: Crepis, del griego = zapato, sandalia, no está clara la
razón de recibir este nombre. Vesicaria, del latín = parecido a la
vejiga, hinchado.
Descripción: Hierba anual o bienal de
la familia Asteraceae de hasta de 90 cm. Hojas de 10-35 x 2-8 cm, elípticas,
más anchas arriba, dentadas o pinnatífidas, pelosas. Capítulos numerosos, en
disposición laxa, con brácteas involucrales cortas y largas, agudas, y flores
todas liguladas con lígula hasta de 8 mm, de color amarillo. Aquenios de 4-8
mm, con un largo pico y vilano hasta de 5 mm.
Florece: entre marzo y agosto.
Hábitat y distribución: en lugares con suelo removido y moderadamente
nitrogenado, como orillas de campos de cultivo, ribazos, márgenes de caminos,
prados, refugiándose en las zonas de clima semiárido en céspedes urbanos
regados, y sotos fluviales con reservas de agua edáfica. Distribuida por el
norte de África, y el sur, oeste y centro de Europa. Ocupa casi toda la Pen.
Ibérica y en Aragón se encuentra por todo el territorio, faltando en la alta
montaña. Es planta autóctona.
En Ateca es planta común (mayo 2011, cerro Bizcocho).
Usos y virtudes: Aunque no muy apreciadas, sus hojas basales
tiernas se han consumido como verdura, se consumen “ante de entallecer” para
que no amarguen mucho, generalmente aliñadas en ensaladas. También se consumían
como verdura cocinada en potajes, guisadas y en tortillas.
En medicina popular, se tomaba la infusión de
la sumidad florida para favorecer la circulación de la sangre. También se usaba
como remedio estomacal, tanto la infusión de la sumidad florida como de la
hoja. Se decía que el consumo de las hojas crudas ayudaba a echar las piedras
del riñón; también las tenían por diuréticas. La planta cocida se usaba en cataplasmas
como antiinflamatorio y analgésico para golpes, torceduras o luxaciones. Igualmente
las cataplasmas preparadas con la planta cocida se empleaban como antiséptico y
cicatrizante de heridas.
Toda la planta se ha usado como forraje para
cerdos y conejos, así como para gallinas y pavos.
COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE
RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO
CONVENIENTE LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.
Bibliografía consultada para todas las fichas:
- Flora ibérica. Plantas vasculares de la
Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid,
1986.
- Plantas medicinales. El Dioscórides
renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.
- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y
demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.
- La guía de INCAFO de las plantas útiles y
venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción
Obón de Castro. Madrid, 1991.
- El Ministerio de Transición Ecológica
(MITECO) editó 4 volúmenes del Inventario Español de los Conocimientos
Tradicionales relativos a la Biodiversidad, que son un compendio de
numerosas publicaciones de Etnobotánica.
Páginas web:
http://floragon.ipe.csic.es/index.php



