Familia: Adiantaceae
Nombre científico: Adiantum capillus-veneris L.
Nombre común: Culantrillo. Cabello de venus.
Localización: Acequia de La Solana, cerca del azud del mismo nombre.
Origen: Autóctona.
Etimología: Adiantum
del griego adianton = no humedecido. Capillus-veneris es porque Lucius Apuleius la designó así comparando los largos y lustrosos
rabillos negros con la cabellera de Venus.
Descripción: Es un helecho perenne de la familia
de las Adiantáceas, con rizoma reptante y frondes o ramas de
Florece:
entre abril y octubre.
Hábitat y distribución:
en rocas húmedas y paredes rezumantes, frecuentemente ligado al goteo de las
tobas calizas de América, Asia, África y Europa. Repartida por toda la
Península Ibérica y Aragón, faltando en las zonas silíceas.
Ateca:
Planta muy rara. 30T WL9974. Agosto 2009. Junto al azud de La Solana.
Propiedades:
Antitusiva y anticatarral. Diurética.
En
medicina popular se tomaba para facilitar las menstruaciones dolorosas y
regularizarlas si fueran excesivas.
Observaciones:
Se considera agua de buena calidad la que procede de los lugares donde se cría
el culantrillo.
Por
la belleza de los rabillos de las frondes, que se han comparado a los pelos de
una hermosa cabellera, y por la teoría del signo, se emplearon para conservar
el cabello y acrecentar su salida y robustez. Desde los tiempos de la antigua
Grecia se ha empleado triturado y mezclado con aceite y vinagre para combatir
la caída del cabello.
En
tiempos de la Regencia se servían en Francia, durante las cenas íntimas del
Palacio de Luxemburgo, unos aperitivos afrodisíacos preparados a base de jarabe
de esta planta diluido en té de jengibre.
Andrés
Laguna (médico y humanista del siglo XVI) fundador del Jardín Botánico de
Aranjuez nos cuenta: “Aquella herbecilla vulgar que llamamos en Castilla
culantrillo de pozo, porque crece en los pozos y se parece al culantro en las
hojas, la llamaron adianto los griegos, porque aunque llueve sobre ella
y se zahundan mil veces dentro del agua (cosa digna de admiración) jamás se le
pega una gota, sino siempre se muestra seca y enjuta; en lo cual se parece a
ciertas doncellas constantes y virtuosas, que aunque mueran de amores de
algunos de sus favoritos y se les salga el alma tras ellos, toda vía cuando los
tienen delante los despiden con mil denuestos quedándose del todo enteras y
inmaculadas. Dígolo porque el culantro de pozo, no pudiendo vivir sino por las fuentes
y albercas, no admiten jamás las aguas en sí, de las cuales es muy sediento”.
Bibliografía
consultada para todas las fichas:
- Flora ibérica. Plantas vasculares de
la Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC.
Madrid, 1986.
- Plantas medicinales. El Dioscórides
renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.
- Plantas medicinales del Pirineo
aragonés y demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.
- La guía de INCAFO de las plantas
útiles y venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y
Concepción Obón de Castro. Madrid, 1991.
Páginas
web: http://floragon.ipe.csic.es/index.php