Nombre científico: Hypericum perforatum L.
Nombre común: Hipérico. Hierba de San Juán.
Localización: Junio 2008. Sancharrena. Herbazal al margen del camino.
Origen: Autóctona.
Etimología: Según Linneo del griego hyper
= sobre y eikon = imagen, al superar
lo imaginable por sus muchas propiedades medicinales. Perforatum por los aparente agujeros de sus hojas vistas al trasluz.
Descripción: Planta perenne de la familia Clusiaceae o Gutiferae que puede alcanzar
los
Florece: entre abril y octubre.
Hábitat y distribución: en herbazales nitrófilos instalados en
cunetas, eriales, taludes y bordes de vías de comunicación, bordes de acequias
de Europa, Siberia, Asia Central y Menor, Próximo Oriente y N. de África. En
toda la península. Es planta autóctona.
En Ateca es planta común (junio 2008, Sancharrena).
Usos y virtudes: Conocido desde muy antiguo se le han
atribuido numerosas virtudes. Se han comprobado sus acciones analgésicas,
digestivas, diuréticas, sedantes, expectorantes, antiespasmódicas, colagogas,
astringentes, vulnerarias, estimulantes, antisépticas y vermífugas.
Por su
acción vulneraria se utiliza para curar heridas externas preparándose un aceite
con las flores y aceite de oliva.
Como
digestivo se toma la cocción de las flores fría y sin azúcar; sirve para
combatir el ardor de estómago y los regüeldos desagradables, tomándola antes de
las comidas. También como digestivo se puede hacer un aguardiente con las
flores y un limón para tomar una copita después de comer.
La infusión
se toma dos veces al día contra los desórdenes menstruales, gástricos e
intestinales.
Como
cataplasma se usa sobre heridas y contusiones, especialmente las de curación
lenta.
Se utiliza
para aliviar problemas de depresión leve o moderada, si bien no está
recomendado para pacientes con depresión crónica.
También se
ha comprobado su acción fotosensibilizante, es decir, que hace sensible un
tejido a la luz, por lo cual puede provocar úlceras y otras alteraciones. Este
es un mecanismo de defensa contra los herbívoros que si la ingieren padecerán
problemas de fotosensibilización (hipericismo) con la incidencia de la
luz del sol produciéndoles enrojecimiento de la piel, quemaduras y úlceras, con
destrucción de la retina, en los casos más graves, lo que deja ciego al animal
afectado.
Supersticiones: Las hojas
aparecen repletas de pequeñas glándulas translucidas que hacen aparecer a las
hojas como atravesadas por agujeritos; esta propiedad ha sido explotada por los
adivinos desde antiguo y con los agujeros dicen si las cosechas serán buenas o
malas, si las epidemias avanzarán, se estancarán o retrocederán, la victoria o
derrota de los ejércitos, etc. Las mujeres consultaban las hojas para conocer
el grado de fidelidad de su marido y las jóvenes para conocer la fecha de su
boda (colgaban una rama de su cama y si, a la mañana siguiente, la encontraban
fresca se casarían ese mismo año), su futuro marido o cuántos hijos tendrían.
En
Cuenta la
leyenda que el jugo rojo que se obtiene al prensar las flores procede de una
planta que crecía bajo la cruz de Cristo y recibió en cada flor una gota de su
sangre.
COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE
RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO CONVENIENTE
LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.
Bibliografía consultada para todas las fichas:
- Flora ibérica. Plantas vasculares de la
Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid,
1986.
- Plantas medicinales. El Dioscórides
renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.
- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y
demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.
- La guía de INCAFO de las plantas útiles y
venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción
Obón de Castro. Madrid, 1991.
- El Ministerio de Transición Ecológica
(MITECO) editó 4 volúmenes del Inventario Español de los Conocimientos
Tradicionales relativos a la Biodiversidad, que son un compendio de numerosas
publicaciones de Etnobotánica.
Páginas web:
http://floragon.ipe.csic.es/index.php
