Familia: Papaveraceae.
Nombre científico: Papaver rhoeas L.
Nombre común: Amapola. Ababol.
Usos: Antitusivo. Somnífero.
Localización: Mayo 2008. Por cualquier parte del término.
Origen: Autóctona.
Etimología: Papaver, del latín, amapola, adormidera, y, a su vez, del celta papa (papilla) por añadirse a la comida de los niños para calmarlos o dormirlos. Rhoeas, del griego, amapola.
Descripción: Planta anual, herbácea que puede alcanzar los
Habita comunidades ruderales o viarias, fundamentalmente en campos y barbechos. También en eriales, cunetas, claros degradados de mato-les, etc. de Europa, Asia, Norte de África. Es planta autóctona.
Florece de Febrero a Septiembre.
Usos y virtudes: Están probadas sus propiedades antitusivas y pectorales además de ligeramente narcóticas.
Los pétalos macerados en alcohol o anís se usan para curar heridas, granos, diviesos, etc.; se aplican varios de ellos, se sujetan y se cambian luego cada dos o tres días. Además, el líquido resultante de la maceración sirve para tratar contusiones, reumas, ciáticas, etc., en forma de friegas o aplicando compresas. También su usa para dar friegas en la frente y en las sienes en caso de dolor de cabeza.
También los pétalos se emplean en forma de tisana para tomar antes de ir a dormir.
Curiosidades: Sus raíces producen ciertas secreciones nocivas e inhibi-doras que evitan el desarrollo de otras hierbas a su alrededor.
El rojo es un color invisible a los ojos de los insectos, pero la amapola es polinizada por éstos que se sienten atraídos por algo oculto a nuestros ojos. Observadas las flores con una luz ultravioleta se aprecian unos dibujos y marcas atractivos que ayudan a los insectos en la orientación hacia los estambres donde encontrarán la recompensa del polen, ya que estas flores no tienen néctar.
Mitología: La amapola era denominada por los asirios
“hija de los campos” y los griegos la consideraban la flor de Afrodita. Según
la leyenda, la amapola nació de las lágrimas de Venus cuando esta lloró la
muerte de Adonis. Los romanos asociaron esta flor con Ceres, diosa de la
agricultura.
COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE
RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO
CONVENIENTE LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.
Bibliografía consultada para todas las fichas:
- Flora ibérica. Plantas vasculares de la
Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid,
1986.
- Plantas medicinales. El Dioscórides
renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.
- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y
demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.
- La guía de INCAFO de las plantas útiles y
venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción
Obón de Castro. Madrid, 1991.
Páginas web: http://floragon.ipe.csic.es/index.php
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