Mostrando entradas con la etiqueta Anacardiaceae. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anacardiaceae. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de junio de 2026

Rhus coriaria








(Fotografías: En las tres primeras se puede ver diversos aspectos del porte, siendo la tercera su aspecto en otoño; en la cuarta se puede ver la hoja compuesta; la quinta es la inflorescencia en flor, y las dos últimas son los frutos verdes y maduros. Haciendo clic sobre las fotos se amplian.)

Familia: Anacardiaceae
Nombre científico: Rhus coriaria L.
Nombre común: Zumaque
Localización: Valderoy. Serrada.
Origen: Alóctona asilvestrada.

Arbusto de hasta 3 m de altura, caducifolio, cubierto de pelos rígidos patentes. Las hojas son imparipinnadas, con 3-7 pares de folíolos de margen dentado y cubiertos de pelitos. Las flores son pequeñas y se agrupan en inflorescencias de cerca de 10 cm de color blanquecino a amarillento. Los frutos son drupas globosas, comprimidas y cubiertas de pelos lanosos, que al madurar tienen una coloración purpúrea.

FLORECE de Mayo a Agosto.

DISTRIBUCIÓN: por el Sur de Europa y por buena parte de la Península Ibérica. En Aragón es muy rara apareciendo dispersa por algunos puntos del Pirineo, Sistema Ibérico y Depresión del Ebro. En Ateca es escasa pero se pueden encontrar grupos numerosos.

USOS y VIRTUDES: Es planta alóctona que en tiempos se ha cultivado desde antiguo por su riqueza en taninos, usándose principalmente para curtir pieles, quedando algunos individuos asilvestrados, manteniéndose muy raramente como subespontánea.

Es planta astringente que se utilizó para cortar diarreas, pero alguna vez ha sido causa de intoxicaciones; el ganado menor que come esta planta por descuido o impelido por la necesidad, sufre también envenenamientos, a veces, mortales.

Por la misma propiedad ha sido empleado para cortar hemorragias.

El cocimiento de hojas y tallos se utilizó para teñir de negro los cabellos.

La corteza y las hojas han sido utilizadas para curtir cuero blanco, y pieles destinadas a la fabricación de guantes y zapatos. Parece que el cultivo se introdujo en Europa por los árabes en el momento que ocuparon la isla de Sicilia y la transformaron en uno de los lugares más importantes de producción de esta planta.

Origen del nombre: viene del griego rus = rojo o del céltico rhud = rojo, por el color rojizo de sus hojas y frutos en otoño; pero también puede venir del griego rheein = fluir, por la savia que fluye de su corteza.

El nombre castellano procede del árabe simâq.

COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO CONVENIENTE LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.

Bibliografía consultada para todas las fichas:

- Flora ibérica. Plantas vasculares de la Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid, 1986.

- Plantas medicinales. El Dioscórides renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.

- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.

- La guía de INCAFO de las plantas útiles y venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción Obón de Castro. Madrid, 1991.

Páginas web:  http://floragon.ipe.csic.es/index.php 


domingo, 31 de mayo de 2026

Pistacia terebinthus






Familia: Anacardiaceae
Nombre científico: Pistacia terebinthus L.
Nombre común: Cornicabra. Terebinto.
Localización: Santiago
Origen: Autóctona

Etimología: Pistacia, del latín pistacium, derivado del griego pistakion, árbol resinoso. Terebinthus, del griego, también árbol resinoso.

Descripción: Arbusto o pequeño arbolillo de hasta 5 m. de altura de la familia de las Anacardiáceas, que pierde las hojas en el invierno, muy ramoso. Hojas compuestas, imparipinnadas, con hojuelas coriáceas, ovales, elípticas o lanceoladas, de borde entero, lustrosas por el haz y opacas, de color más pálido, por el envés; el número de hojuelas varía de 3 a 11. Las flores son unisexuales, de color rojizo o parduzco, dispuestas en panículas ramosas y multifloras en las ramas del año anterior. Hay plantas masculinas, con flores que tienen 5 estambres, y plantas femeninas con flores de cáliz un pistilo rematado en tres cuernecitos. El fruto es pequeño, del tamaño de un guisante, al principio rojizo y luego parduzco. Las agallas o tumores tienen forma de cuerno retorcido que se forman en sus hojas o ramas tiernas por la picadura de un insecto, Pemphigus corniculatus; al romper estas agallas desprenden un polvillo ceniciento y como ahumado formado por los insectos.

Florece: entre Mayo y Junio.

Hábitat y distribución: Se encuentra en laderas pedregosas, al pie de peñascos, crestones y paredes y en gravas fluviales, con orientación solana dominante de la región mediterránea y Portugal, estando en la Península Ibérica por buena parte del territorio, faltando o escaseando en el cuadrante NW, parte del Sistema Central y valle del Guadalquivir, en sustratos calizos, aunque en Ateca aparece también en ácidos.  Es planta autóctona.

En Ateca es planta relativamente común.

Usos y virtudes: Es planta astringente, principalmente en sus hojas y corteza, y sobre todo las agallas. Las raíces se emplean para combatir la ascitis (hidropesía del vientre). Como astringentes se usan la corteza y las agallas maceradas en vino. Sirve para enjuagarse la boca, para fortalecer las encías. Utilizando vino rancio y la raíz, en algunos lugares lo empleaban contra la ascitis. Se ha tomado la infusión de hojas contra diarreas y el cocimiento de corteza se aplica en compresas, para remediar la inflamación del vientre.

Por su riqueza en taninos, las agallas han sido empleadas para el curtido.

La madera se utiliza en trabajos de ebanistería, marquetería, tornería, taracea y escultura.

Con las agallas, que tienen una coloración violácea por fuera y el interior amarillo, se preparaba antiguamente un tinte amarillo intenso para seda.

Historia: Dice Teofrasto que, entre las diferentes clases de resina, la más excelente es la del terebinto o cornicabra, porque es una resina consistente, la más fragante, la de olor más delicado, pero poco abundante. El mismo autor señala que en Siria, posiblemente, se obtenía pez mediante combustión del terebinto. Los romanos conocían esta resina como “terebinthina” y se vendía con el nombre de trementina de Chipre y más recientemente con el de mastique de Levante, figura entre los presentes que los hijos de Jacob llevaron a José, Gen. 43,11.

 

COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO CONVENIENTE LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.

Bibliografía consultada para todas las fichas:

- Flora ibérica. Plantas vasculares de la Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid, 1986.

- Plantas medicinales. El Dioscórides renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.

- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.

- La guía de INCAFO de las plantas útiles y venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción Obón de Castro. Madrid, 1991.

Páginas web:  http://floragon.ipe.csic.es/index.php


sábado, 30 de mayo de 2026

Pistacia lentiscus






Familia: Anacardiaceae
Nombre científico: Pistacia lentiscus L.
Nombre común: Lentisco
Localización: Santa Cruz
Origen: Autóctona

Etimología:   Pistacia, del latín pistacium, derivado del griego pistakion, árbol resinoso. Lentiscus, del latín = el lentisco. Se dice que procede de lentus, flexible, por sus ramas flexibles empleadas en cestería.

Descripción: Arbusto de la familia de las Anacardiáceas de 1 a 2 m. de altura, aunque puede alcanzar hasta 6 ó 7 m. Las hojas son alternas, compuestas, con un número par (2 a 12) de hojuelas enteras, coriáceas, rematadas en un pequeño dientecito y con contorno elíptico a oblongo-lanceolado; se mantienen todo el año, sus hojuelas son opuestas, de color más claro por el envés. Las flores son unisexuales, pequeñitas, dispuestas en cortas espigas en la axila de las hojas, de color verdoso o rojizo; carecen de pétalos. Hay plantas masculinas de flores con cinco estambres. Las femeninas tienen un cáliz con 3 ó 4 lóbulos y un pistilo con tres estigmas que al madurar origina un fruto pequeño, globuloso, con poca carne, al principio rojo y más tarde casi negro; es una drupa.

Florece: entre Marzo y Mayo.

Hábitat y distribución: planta característica del matorral termófilo que acompaña y sustituye a la encina y al pino carrasco en ambiente mediterráneo con clima suave y soleado. También en los mismos ambientes aparece en peñascos y barrancos protegidos térmicamente. Se distribuye por la región mediterránea. En Aragón se encuentra fundamentalmente en calizas. Es planta autóctona.

En Ateca es escasísima con 3 únicos ejemplares en Talfor que, afortunadamente, sobrevivieron al incendio de 2021.

Usos y virtudes: Las partes verdes y tiernas contienen mucho tanino, por lo que son muy astringentes. Además, su resina o almáciga tiene acción antiséptica. Esta almáciga además de usarse en la industria de barnices y en odontología, sirve para perfumar el aliento y fortificar las encías al masticarla.

Para despertar el apetito, en algunos lugares, daban de beber a los niños agua de lentisco que se prepara dejando macerar unas horas una ramita en agua. En otros lugares se acostumbraba a dar a los niños la infusión de hojas “para fortalecerlos”. Este mismo líquido se ha usado como loción antiparasitaria, es decir, “para matar y hacer desaparecer las pulgas”.

También se preparaba una cataplasma de hojas para ser aplicada en zonas doloridas, como analgésico.

Los frutos proporcionan un aceite comestible que también se ha utilizado como combustible. El mismo aceite se considera afrodisíaco en muchos países de Oriente y norte de África.

Las resinas de calidad inferior se utilizan, tras maceración en alcohol, con anís y posterior destilación, en la preparación de un aguardiente conocido como “mastique”, que es una variante del tipo “raki”.

La leña es un magnífico combustible y proporciona un carbón excelente.

La infusión de las hojas se utiliza como loción antiparasitaria, para matar y hacer desaparecer las pulgas. También se dice se echaba lentisco en el cereal para matar el gorgojo.

La resina se utilizó en Marruecos como depilatorio.

El aceite de los frutos se utiliza para fabricar jabones. Las cenizas de la madera se utilizan como jabón.

Fue cultivado como ornamental en los jardines medievales.

En Alicante, se utilizaba con frecuencia durante el mes de mayo para mejorar el agua de los aljibes y de los pozos, se metían las ramas en cestitas de esparto, tras haber desinfectado el agua con cal, y se dejaban en remojo varios días, con lo cual se daba al agua un cierto sabor “de monte”, en términos de Climent, y se le quitaba el gusto a cal.

Por cualquier herida en el tronco puede escurrir un jugo claro y aromático, conocido como almáciga, que se acumula sobre el tronco y las ramas en forma de lágrimas redondeadas. Puede conseguirse aumentar la producción de estas láminas realizando repetidas incisiones, pequeñas y poco profundas. De esta forma cada árbol puede dar de 4 a 5 kilos de resina. Las lágrimas son redondeadas y bastante regulares, del tamaño de un guisante, en ocasiones oblongas. Su color es amarillo claro y son transparentes, se rompen fácilmente, son brillantes y desprenden un olor balsámico, que recuerda el de la trementina, olor que se intensifica al calentarlas o frotarlas. Las lágrimas se ablandan en la boca y pueden ser masticadas. La trementina de Kios tiene el aspecto de una resina densa de conífera, con un color verdoso en masa, casi opaco, se va resinificando en presencia del aire, lentamente, volviéndose más densa; su olor es débil y agradable y el sabor suave y perfumado, ligeramente amargo, pero no acre, lo que la diferencia de las resinas de coníferas. Se utiliza para fumigaciones, como cemento dentario, para embalsamamientos, como masticatorio y en la fabricación de barnices y pegamentos.

Los frutos, hervidos con alumbre proporcionan una tinta indeleble.

Supersticiones: La resina se quema en los rescoldos, con ocasión de rituales en los que se invocan espíritus.

Historia: La trementina de Kios se utiliza para aromatizar chicles y en los harenes de Arabia se empleó para perfumar el aliento, fortalecer las encías y conservar los dientes blancos. En el s. XVIII, el sultán de Estambul solía guardar una provisión de hasta 125 toneladas de esta resina para proveer su serrallo.

COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO CONVENIENTE LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.

Bibliografía consultada para todas las fichas:

- Flora ibérica. Plantas vasculares de la Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid, 1986.

- Plantas medicinales. El Dioscórides renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.

- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.

- La guía de INCAFO de las plantas útiles y venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción Obón de Castro. Madrid, 1991.

Páginas web:  http://floragon.ipe.csic.es/index.php