lunes, 29 de junio de 2026

Arum italicum italicum.




Flores

Familia: Araceae.
Nombre científico: Arum italicum Mill. italicum
Nombre común: Aro. Cala montesina.
Usos: Tóxica. Vulneraria. Emoliente.
Localización: Mayo 2012.
Origen: Autóctona.

Etimología: Arum, del griego áron, -ou n.; lat. aron(-um), -i n., aros, -i f. = entre los antiguos, nombre de varias plantas emparentadas, como el alcolcaz o colocasia -Colocasia esculenta (L.) Schott (Arum esculentum L., Araceae)-, del aro -Arum sp. pl. (Araceae), principalmente A. italicum Mill. y A. maculatum L.-, y el dracúnculo, dragontea, serpentina o hierba de la culebra -Dracunculus vulgaris Schott (A. Dracunculus L., Araceae), esta es la más fiable, aunque he encontrado otras: del griego aron = calor, y se refiere al hecho de que estas plantas cuando están en plena floración emiten calor; del grieto airo = levantar. Italicum, del latín = italiano, itálico, de Italia.

Descripción: Planta, de 20-40 cm, acaule, con tubérculos rizomatosos. Hojas con largos pecíolos que nacen del rizoma subterráneo, con limbo fuertemente hastadas, de color verde claro frecuentemente con manchas irregulares en el haz. Inflorescencia en espádice, que nace en un eje carnoso amarillento engrosado superiormente, rodeada de una gran bráctea lanceolada o espata (lo que vulgarmente llamamos flor, verde-amarillenta. Flores en la base del eje, dispuestas en tres grupos; abajo las femeninas de color pardo, en la parte media las masculinas, y más arriba las estériles. Fruto en baya, ovoide, color rojo brillante, dispuestos en una infrutescencia alargada.

Florece: entre marzo y mayo.

Hábitat y distribución: bosques ribereños, arroyos y barrancos sombríos y, secundariamente, en herbazales umbrosos junto a huertos, acequias, márgenes de prados, cunetas y taludes del sur y el oeste de Europa, hasta Inglaterra por el norte. En la Península Ibérica aparece en zonas del litoral mediterráneo y atlántico y en sus áreas de influencia. En Aragón se encuentra dispersa por la Depresión del Ebro y Prepirineo, estando en el Sistema Ibérico en puntos dispersos con influencia del valle del Ebro y en los Puertos de Beceite. Es planta autóctona.

En Ateca es muy escasa (mayo 2012, San Antonio).

Usos y virtudes: en diferentes lugares de España se hacía los siguientes:

El tubérculo ha servido de alimento, especialmente en épocas de escasez. Podían prepararse de formas diferentes: se guisaban en agua hirviendo por un tiempo prolongado (hasta 24 horas) y se cambiaba el agua varias veces, con el objetivo de que perdiesen la sustancia tóxica que tienen y que provoca gran amargor. Una vez cocinados podían añadirse al potaje con otros vegetales, o tomarse revueltos con leche. También podían comerse en forma de torta, mezclándolos con harina de helecho después de ser guisados y reducidos a una baba.

El fruto ha sido utilizado como remedio contra las hemorroides. Se preparaba en forma de cataplasma o ungüento, y se aplicaba directamente sobre la zona a tratar.

El tubérculo se ha utilizado como remedio contra el dolor de muelas. Se aplicaba el agua resultante de su decocción, directamente sobre la zona afectada.

Se ha utilizado como antiinflamatorio y analgésico, para tratar golpes o hematomas, dolor muscular y reumatismo. Se aplicaba el fruto o las hojas machacadas en forma de pomada para tratar el reuma; también se empleaba tópicamente el tubérculo machacado con la misma finalidad.

La hoja ha sido extensamente utilizada como remedio para las quemaduras. Se aplicaba la hoja fresca, o asada a la brasa, directamente sobre la quemadura, quitando previamente la epidermis o capa más superficial de la hoja. Igualmente se aplicaba la hoja untada en aceite de oliva o en manteca dulce de cerdo y después se vendaba la zona afectada. En otros casos se utilizaba el fruto aplicado externamente en forma de pomada.

Se ha usado también para curar y cicatrizar heridas o llagas. Se aplicaba tanto la hoja fresca directamente, como una cataplasma de la hoja calentada, a veces untada en aceite de oliva. En ocasiones podía provocar una oclusión demasiado rápida de la herida y la formación de una purulencia. Para este fin se ha empleado tanto la hoja como el tubérculo, incluso el fruto.

Para curar y eliminar los granos o diviesos, y para madurar abscesos, se aplicaban las hojas untadas con manteca de cerdo y calentadas en la sartén, o bien se aplicaba el aceite resultante.

El tubérculo se ha utilizado para eliminar callos, durezas y verrugas, aplicándose directamente sobre la zona, después de machacarse.

Tanto la hoja como el tallo y el tubérculo se han para curar los sabañones. El tallo y el tubérculo se cortaban y frotaban directamente sobre el sabañón. En el caso de las hojas se aplicaba el agua resultante de su decocción.

Como remedio contra las migrañas, se aplicaba externamente la hoja en forma de cataplasma.

De la harina obtenida del tubérculo se obtuvo almidón para planchar, pero esta práctica desapareció debido a que resultaba irritante. El proceso consistía en recoger los tubérculos cuando la planta estaba en flor y ponerlos en agua durante tres semanas, cambiando el agua a diario y recogiendo el residuo en una cazuela. Luego se dejaba secar este residuo y se conseguía el almidón.

Ha sido empleada en jardinería popular en Castilla-La Mancha y Doñana (Andalucía).

Las hojas se han utilizado como alimento para los cerdos. En algunos lugares se hervían previamente. Igualmente se las daban a las gallinas. Se llegaron a recoger los tubérculos para dárselos de comer a los cerdos. En algunos sitios se hervían antes de dárselos.

En veterinaria el fruto se ha utilizado como antiinflamatorio, aplicado en forma de pomada.

Es planta tóxica

Esta planta quema los labios y produce un escozor terrible si se llevan las manos a la boca después de tocarla, o si al machacar los frutos con las manos, después se tocan con estas la boca y los ojos. Algunos de sus nombres populares, como el de hierba de la quemadura, hacen alusión a ello.

Es una planta muy tóxica, tanto para animales como para personas, por lo que hay que evitar su uso por vía interna. Su olor es desagradable y, en contacto con la mucosa bucal, se aprecia un sabor muy picante. Sus frutos de color rojo son altamente venenosos. Quizá por ello, se dice que es comida de culebras y se llama hoja de culebra, para asustar a los niños y evitar que jueguen con sus frutos, pues son muy llamativos y dulces, evitando de esta forma posibles envenenamientos. Sus hojas también presentan toxicidad.

En el caso de los animales, estos la rechazan al pastar, evitando de esta forma su toxicidad. No obstante, existe confusión sobre la toxicidad de la parte subterránea de esta planta (tubérculo, también denominado patata), ya que a pesar de ser considerada como tóxica para el ganado, también se afirma que el tubérculo es buscado y consumido por cerdos y jabalíes, a los que parece no afectarles.

Supersticiones: La gente sigue relacionando esta planta con lugares donde había serpientes. Contrariamente, en otros tiempos, tanto el zumo como el humo de esta planta se emplearon para ahuyentar a estos reptiles.

La inflorescencia se ha utilizado tradicionalmente en gran parte de España para predecir el rendimiento agrícola del año. De ahí vienen sus nombres de herba de la cosecha o llave del año. Se dice que en su flor está el calendario de los antiguos y al abrir la inflorescencia se leen las futuras cosechas. La inflorescencia consiste en un eje o espádice, cubierto por una vela o espata, sobre el que se desarrollan sus flores. Cada tipo de flor representa una cosecha. De esta forma, de abajo a arriba de la inflorescencia, las flores femeninas (bolitas grandes), representan las patatas; las flores masculinas (bolitas más pequeñas y anaranjadas), representan el maíz; y las flores estériles (en forma de pelos), representan las habas o la hierba. Según lo desarrolladas que estaban las partes de la inflorescencia, así serían los rendimientos de los cultivos representados. Por lo tanto, si las flores estaban bien desarrolladas, el año sería bueno, y malo en caso contrario.

 

COMER PLANTAS O TOMAR SUS INFUSIONES PUEDE RESULTAR PELIGROSO SI NO SE TIENE LA CERTEZA ABSOLUTA DE LA ESPECIE, SIENDO CONVENIENTE LA RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS.

Bibliografía consultada para todas las fichas:

- Flora ibérica. Plantas vasculares de la Península Ibérica e Islas Baleares. VV.AA. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid, 1986.

- Plantas medicinales. El Dioscórides renovado. Pío Font Quer. Barcelona, 2003.

- Plantas medicinales del Pirineo aragonés y demás tierras oscenses. VV.AA. Huesca, 1987.

- La guía de INCAFO de las plantas útiles y venenosas de la Península Ibérica y Baleares. Diego Ribera Núñez y Concepción Obón de Castro. Madrid, 1991.

- El Ministerio de Transición Ecológica (MITECO) editó 4 volúmenes del Inventario Español de los Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad, que son un compendio de numerosas publicaciones de Etnobotánica.

Páginas web:  http://floragon.ipe.csic.es/index.php


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